La Escuela Pacífica de los Países Bajos o cómo la democracia se aprende en el patio escolar – Planeta Sostenible

La Escuela Pacífica de los Países Bajos o cómo la democracia se aprende en el patio escolar

Columna de Hernán Azócar, desde Holanda.


A ojos de un recién llegado, los holandeses pueden parecer un poco tibios a la hora de expresar opiniones que puedan generar conflictos. Da la impresión que el tema favorito de conversación fuera siempre el tiempo, la previsión de un lluvioso fin de semana, o lo extraño de un diciembre con temperaturas casi primaverales para las vitrinas navideñas.

A medida que ese recién llegado se interioriza en la cultura y sociedad holandesas y aprende el difícil idioma neerlandés, comienza a comprender que en este pequeño país europeo, los temas espinosos sí se discuten, pero con moderación, y que las diferencias merecen tanta atención en el fondo como en la forma.

Cuando nuestras redes sociales se incendian de calumnias, descalificaciones y epítetos que, como una indeseable máquina del tiempo, nos remontan a los momentos más críticos y tristes de nuestra historia, tal vez valga la pena aprender  cómo el país de los tulipanes ha enfrentado el desafío de formar a sus ciudadanos en el respeto y en la búsqueda de consensos desde la misma educación básica. Un desafío más necesario que nunca en tiempos de incertezas, radicalización y populismos en ciernes.

La Escuela Pacífica o Vreedzame School en holandés, ofrece un programa integral de ciudadanía democrática y competencia social para la educación básica en los Países Bajos.

escuela_hernan2El colegio y la sala de clases son percibidos como una comunidad en la que los niños se sienten vistos y escuchados, un espacio compartido donde tienen voz y voto y aprenden a tomar decisiones y a resolver conflictos. La Escuela Pacífica sensibiliza y forma en la responsabilidad hacia el otro y hacia la comunidad y prepara en la apertura a las diferencias entre individuos.

El núcleo de la Escuela Pacífica se imparte como un paquete de lecciones temáticas, presentado como un proyecto de dos años de duración, en los que el maestro desempeña un rol central en la formación del equipo de capacitación.

En el primer año se completa el ciclo de lecciones teóricas y en el segundo año se introduce la mediación práctica entre niños. A la introducción teórica le sigue un modulo de continuación: la Reunión de Grupo (en la que se organiza un núcleo democrático en la clase y el colegio, y donde los alumnos ejercen un voto verdadero y pueden contribuir al debate sobre asuntos que les conciernen).

Un siguiente módulo denominado Conducta está en preparación y debería debutar en 2017.

La Escuela Pacífica ha logrado ganarse un espacio en el currículo escolar holandés, con una implementación exitosa en más de 626 establecimientos del ciclo general básico y un crecimiento anual promedio de 60 nuevos colegios que adoptan el programa.

Estudios recientes muestran que tanto los directores como el profesorado de las escuelas participantes constatan una diferencia significativa en el clima escolar y la conducta de los niños desde la aplicación del programa.

Además de los cambios señalados en el clima en la sala de clases y el patio escolar durante los recreos, las escuelas reportan que desde hace unos tres años o más, se viene observando una disminución de los conflictos; los escolares se comportan con más responsabilidad y empatía, se relacionan con más respeto, cumplen con los acuerdos, articulan mejor las negociaciones y contribuyen a un mejor ambiente, que además facilita enormemente la labor de los profesores.

El núcleo del programa Escuela Pacífica comprende una clase semanal en resolución de conflictos y las competencias sociales necesarias para lograrla en todos los cursos del ciclo escolar básico. A pesar de que el programa se imparte con solo una lección por semana, la Escuela Pacifica es mucho más que un método pedagógico. Se trata de una filosofía y un abordaje en el que la motivación de los niños ocupa un lugar central.

escuela_hernan3La Escuela Pacífica apunta a un cambio en la cultura escolar a nivel de comunidad y en la misma sala de clases. Para ello se forma especialmente a mediadores-alumnos; niños especialmente comprometidos con los objetivos del programa quienes, una vez obtenido su diploma, asistirán a sus compañeros en la resolución de conflictos. Por sobre todo, se trata de que los niños adquieran una voz, aprendan a reflexionar sobre su entorno social y entiendan la responsabilidad que conlleva formar parte de una comunidad.

Esta experiencia pedagógica los habilita con las competencias que el (futuro) ciudadano necesitará para el ejercicio democrático activo, tolerante y responsable.

Desde su implementación en 1999, motivada por la progresiva individualización de la sociedad holandesa y el énfasis en el rendimiento escolar de excelencia, que había descuidado el desarrollo social-emocional, la Escuela Pacífica ha logrado recuperar o reinterpretar los valores de convivencia social con la participación activa de niños de entre 4 y 12 años, que son los beneficiarios directos de un clima escolar más seguro y democrático, en el que poder ponerse en el lugar del otro es un ejercicio crucial para alcanzar lo que los holandeses llaman “win-win solution”.

En la última década, los valores democráticos se han visto amenazados por el populismo, el pesimismo y la tentación autoritaria, pero en las aulas de la enseñanza básica holandesa parecen más vivos que nunca. Y allí radica el principal mérito de la Vreedzame School. Formar a los ciudadanos del mañana para hacerlos prevalecer.

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